IX · bajo la lluvia

Caminaba sin un rumbo fijo,
sin un lugar al que ir… sin un destino fijo.
Comenzó a llover,
y fue de menos a más… yo no le di importancia y seguí mi camino sin rumbo…

En un instante me detuve,
y levanté la cabeza para poder ver el cielo gris y tormentoso
que me bañaba la cara
con agua recién caída del cielo…

Nada me preocupaba,
solo sentí pena de no poder evitar mi muerte ni la de los que quiero…
porque todos nacemos para morir,
porque todos existimos por algo y alguna razón…
porque debemos dar gracias de haber nacido y pensar menos en nuestro fin.