Todo borroso,
entre escaleras valencianas,
todo cambiado
desde otra realidad no real.
Puertas nuevas en rellanos,
con inquilinas abriéndolas,
con vecinas reales,
con aproximaciones cercanas,
con tensión personal.
Era mi rellano,
con puerta real,
era mi persona,
con viaje inmaterial.
Llegó allí,
llegó aquí,
con mismo fin,
con mismo problema,
con misma gotera.
24 · 7 · 14