
Gloria de cuatro ángeles volanderos Bartolomé Esteban Murillo
He visto un ángel despierto sobre una nube gris cargada de muñecos de nieve con botones de camisa y narices de zanahoria. Y volaba sin alas, sonriente, con su melena de rizos rubios ondeando al viento. Y gritaba en silencio conjuros de alegría, de una magia roja que antaño fue azul.
Y rebotaban polvos mágicos plateados de sus manos, haciendo blancos los cirros del cielo azul.
Transparentaba el naranja del alba entre las esponjosas nubes… que llevaban la muerte al blanco invierno que se posaba sobre la primavera.
Y las margaritas guiñaron un ojo al ángel rubio, que devolvía el verde a las praderas de los montes de Europa, del norte Hispania.