
Se trata del edificio conocido como ‘El Ruedo’ situado junto a la autovía M-30 de Madrid, en el distrito de Moratalaz. Consiste en viviendas sociales para realojar a personas de la zona chabolista de El Pozo. Fue construido por el arquitecto Sáenz de Oiza entre 1986 y 1990.

Oiza hablaba de las viviendas de la M30:»Según la dimensión vertical del hombre, el desván sería el mundo de los sueños y el sótano el mundo del asesinato»Por ello Oiza plantea una gran cantidad de puntos de escalera para viviendas dúplex.
Es una obra de Oiza quien ganó el concurso planteado por la Consejería de Ordenación del Territorio en septiembre de 1986. Oiza mantenía ya un prestigio como arquitecto tras la construcción de obras reconocidas como el Santuario de Arantzazu, Torres blancas o la torre del Banco de Bilbao.
Oiza Comentaba de estas viviendas: «El portero automático elimina las viviendas corredor, es el principio fundamental, se llega a todas las casas desde un punto, que está controlado desde cada piso». Esta frase define la estructura de estas viviendas, puesto que mantiene una comunicación vertical que da acceso a dos viviendas en cada planta. De alguna manera la generalización del portero automático en España, aproximadamente quince años atrás de este edificio, marcó la desaparición de los serenos, los porteros físicos y una visión más primitiva, menos común.
El programa que debía cumplir el proyecto consistía en un helicoide de altura continua de ocho planta, longitud superior a 600 metros y disponer de 400 viviendas. Debía tener una visión unitaria, con unidad de material y tamaño de hueco.
En un concurso donde también participaron arquitectos como Aroca, Gallego-Jorreto, Martorell-Bohigas-Mackay, Peña Ganchegui o De la Sota, Sáenz de Oiza fue el único que cumplió el programa construyendo 346 viviendas en un recorrido de 650 metros. Sigue el modelo de la ciudad jardín de Le Corbusier. Introduce una variante consistente en una variación de cornisa, con una coronación discontinua.
La idea del proyecto consiste en un bloque enroscado o gran muralla, plegado a su interior, buscando la huida de la autovía M-30, volcando su actividad y sus huecos, al interior. Tiene una geometría sencilla con tres bloques rectos unidos por tres piezas curvas. Su solución se convertiría en error por la condición social de la gente que vive el espacio, pues principalmente son personas marginales, adquiriendo el edificio una condición de gueto y con problemas de seguridad.
Su emplazamiento, como ya he comentado, se sitúa en el distrito de Moratalaz, junto a la autovía madrileña de la M-30.
El Ruedo ocupa un área de 35000 m2, con una edificabilidad del 80%. Los tres bloques rectos contienen cinco, seis, siete y ocho plantas y los bloques curvos de tres a ocho plantas ¹.
El conjunto se organiza por 45 accesos de comunicación vertical mediante escaleras y ascensores, situados en la fachada exterior sirviendo de amortiguador acústico, llegando a dos viviendas por planta en cada núcleo. Mantiene tres accesos, dos para vehículos y uno peatonal directamente al jardín. Dos de ellos se accede por planta baja y otro por una vía que da a la calle.
En la parte exterior del bloque se disponen las áreas de servicio, zonas húmedas, almacén/tendero y los núcleos verticales. Todas las viviendas se abren hacia el interior y se cierran con pequeños huecos a la autovía del exterior.

Alzado exterior e interior

¹ Alzados interiores

Planta 1ª | 3 Dorm. | 55 m²

Planta 1ª | 4 Dorm. | 43 m²

Planta baja | 41 m²


En cuanto a la organización tipológica, las 346 viviendas se reparten en viviendas con estructura rectangular y con estructura curva. Los tipos de vivienda son: Vivienda tipo en primera planta con tres dormitorios en dúplex con 55 m². Vivienda tipo en primera planta con cuatro dormitorios en dúplex con 43 m². Ambas viviendas tienen una planta baja con 41 m². Aproximadamente son viviendas de 90 m² que cuentan con 200 plazas de aparcamientos bajo rasante.
Como la fachada exterior es ‘el muro’ que protege el interior de la agresión externa de la autovía, su hueco es pequeño no dejando intuir la disposición de las tipologías. En cambio, la fachada interior constituye un espacio opuesto al exterior. Decorada con formas geométricas, triángulos y círculos, permite ver la organización. Por ejemplo en la fachada de la zona de tres y cuatro plantas, se dispone de abajo a arriba, vivienda de tres dormitorios, después cuatro dormitorios y de nuevo tres dormitorios, dejando un hueco en fachada.

Las viviendas tienen una disposición funcional sencilla. En la vivienda de 55 m², en una banda dos dormitorios y un hueco en fachada, en la banda intermedia la zona húmeda y en una tercera banda se sitúa una escalera compensada que da acceso a la planta baja, por la que se accede a la vivienda. Junta a la escalera se dispone un tercer dormitorio abierto al interior del complejo.
En la vivienda de 43 m², en la primera banda entre pilares se disponen las zonas de habitaciones y la zona húmeda de baños que les da servicio, en la banda intermedia un dormitorio y en la tercera la comunicación vertical del bloque; bajo ambas se sitúa de nuevo la escalera compensada junto a un dormitorio.
La planta baja, por la que se accede a las viviendas, se dispone de una forma más abierta, sin demasiadas particiones, con una zona abierta al interior de El Ruedo, bajo el hueco de las planta primera y/o bajo los dos dormitorios, según viviendas. La cocina se dispone bajo los baños comunicando las zonas húmedas que sitúa al exterior, para aprovechar los pequeños huecos de fachada.

La estructura se dispone siguiendo una geometría radial, incorporando los 45 núcleos verticales entre los ejes radiales. La estructura está basada en pilares de sección cuadrada dispuestos en sentido radial en las zonas curvilíneas con una luz de 5 metros en la zona interior y 6 metros y medio en la cara exterior. Tiene un espacio de 3.75 metros entres los pilares interiores.
En lo que respecta a su construcción, del exterior al interior, la fachada, como ya he comentado, se cierra a la autovía, por ello la construye con fábrica de ladrillo cara vista colocado en aparejo de medio pie con mortero de cemento. El cerramiento se produce con pequeñas ventanas y el aparejo se completa en el interior con un aislamiento de fibra de vidrio y un ladrillo hueco sencillo enlucido de yeso. Los muros interiores los construye también con ladrillo macizo con mortero de cemento.

Detalle constructivo del montaje del cerramiento de El Ruedo.
Por último, comentar brevemente el estado lamentable en el que se encuentra El Ruedo, con un mantenimiento deficiente por parte de las autoridades, con falta de civismo por parte de las personas que habitan las viviendas y personas externas que lo colonializan. Las zonas verdes, estanques, accesos de parking, están totalmente degradadas y no reciben desde hace años cuidado. También comentar el propio déficit de la solución de Oiza. Buscando huir del ruido de la autovía crea un muro monumental muy duro en el lugar, creando un gueto en su interior debido a la condición de vivienda social propia de estas viviendas.